La decisión de la Unión Ciclista Internacional (UCI) y Warner Bros. Discovery de reducir a tres los ciclistas en los podios de la Copa del Mundo de Mountain Bike ha desatado una ola de descontento entre los principales protagonistas del circuito. A las protestas iniciales de más de 120 corredores de XCO y 10 equipos de primer nivel, se han unido ahora más de medio centenar de figuras destacadas del Descenso, incluidos campeones del mundo y referentes absolutos de la especialidad.

Unanimidad entre distintas disciplinas del MTB
Este movimiento colectivo, que cobra fuerza a las puertas del inicio de la temporada en Brasil, busca revertir un cambio que muchos consideran ajeno al espíritu del Mountain Bike. Según el comunicado difundido por los corredores y dirigido a Warner Bros. Discovery, el recorte del número de ciclistas en el podio responde a un intento de homogeneización con otros deportes, dejando de lado las particularidades y tradiciones del ciclismo de montaña.
Durante más de tres décadas, el podio de cinco corredores ha sido una seña de identidad del MTB. Lejos de ser un simple elemento ceremonial, ha representado un reconocimiento a la competitividad de una disciplina caracterizada por márgenes mínimos y un nivel extremadamente alto. Para muchos ciclistas, entrar en el Top 5 ha supuesto el impulso necesario para consolidar sus carreras, obtener visibilidad y asegurar el respaldo de patrocinadores.
Entre los firmantes de la declaración figuran nombres tan relevantes como Loïc Bruni, Vali Höll, Myriam Nicole, Amaury Pierron, Finn Iles o Loris Vergier, todos ellos figuras consagradas que han experimentado en primera persona la importancia del podio ampliado. En el comunicado, subrayan que el nuevo formato limita las oportunidades de visibilidad para los corredores y, por ende, para los equipos y marcas que hacen posible la competición al más alto nivel.
Además, critican la falta de diálogo por parte de los organizadores. Hemos sido ignorados
, afirma el texto, que denuncia que esta modificación se ha llevado a cabo a pesar del fuerte rechazo de los atletas que son el corazón mismo del deporte
. La protesta recalca que el Mountain Bike no se ha definido nunca por el conformismo, sino por una cultura independiente, forjada desde sus inicios en los años 90.
La indignación no radica únicamente en el simbolismo del podio. Para muchos corredores, el cambio afecta al ecosistema económico del deporte. Los resultados en Copa del Mundo son un argumento clave en la negociación de contratos, patrocinios y renovaciones. Disminuir las plazas en el podio supone reducir las oportunidades de acceder a estos beneficios, con un impacto directo en la sostenibilidad de los equipos, especialmente los más modestos.
La controversia ha puesto en evidencia la tensión creciente entre los intereses comerciales de los organizadores y las demandas de los deportistas. La creciente profesionalización y exposición mediática del MTB ha ido de la mano de decisiones que, según los corredores, desvirtúan la esencia del deporte. En este caso, la reducción del podio no solo ha despertado críticas, sino que ha generado una rara unanimidad entre distintas disciplinas del ciclismo de montaña.